A simple vista parecen lo mismo: dos aparatos que sacan jugo de frutas y verduras. Pero el resultado, el tiempo que te toma y hasta el valor nutricional del jugo cambian bastante según cuál uses. Te contamos las diferencias para que elijas según lo que realmente tomás en tu casa.
El exprimidor: rápido y pensado para cítricos
El exprimidor eléctrico está diseñado específicamente para naranjas, limones, pomelos y mandarinas: cortás la fruta al medio, la apoyás sobre el cono giratorio y en segundos tenés el jugo colado. Es rápido, fácil de limpiar (pocas piezas) y perfecto para el jugo de naranja de la mañana. Su límite es justamente ese: solo sirve para cítricos, no para manzana, zanahoria, remolacha ni verduras de hoja.
El extractor de jugo: versátil y con más aprovechamiento
El extractor de jugo separa el líquido de la pulpa y las fibras de casi cualquier fruta o verdura: manzana, zanahoria, remolacha, apio, ananá, verduras de hoja. Es la opción indicada si te gusta combinar ingredientes (jugos verdes, mezclas de frutas con verduras) y no solo tomar jugo de naranja. Tiene más piezas para lavar que un exprimidor y, según el modelo, puede ser más ruidoso, pero el resultado es mucho más variado y aprovechás ingredientes que de otra forma no usarías para jugo.
¿Cuál elegir según tu uso?
Si en tu casa el jugo es sinónimo de naranja exprimida a la mañana y nada más, no necesitás gastar de más: un exprimidor te resuelve eso perfecto, rápido y con mínimo lavado. Si te interesa variar (jugos verdes, mezclas con zanahoria o remolacha, aprovechar verduras que sobran), el extractor de jugo te da mucha más libertad. Mirá las opciones de exprimidor y de extractor de jugo Lüsqtoff disponibles en Mey Hogar y elegí el que se ajusta a cómo tomás jugo en tu casa.
